Abogada denuncia maltratos a inmigrantes en centro de detención de Florida

Publicado: 16 abr 2026, 05:15 GMT-7|Actualizado: hace 7 horas

ORLANDO, Florida, EEUU. (AP) — Varios guardias golpearon brutalmente y rociaron con gas pimienta a detenidos este mes en un centro de detención de inmigrantes administrado por el estado, conocido como “Alcatraz de los caimanes”, en los Everglades de Florida, según una abogada de dos detenidos.

Los guardias atacaron a los clientes de Katherine Blankenship y a otros detenidos en el centro el 2 de abril, cuando se quejaron de no tener acceso telefónico, señaló la abogada en una declaración presentada ante el tribunal.

Los teléfonos, que no funcionaban, son la principal vía para que los detenidos se comuniquen con sus familias y con sus abogados mientras están en el centro de detención. Los guardias comenzaron a burlarse de los detenidos, que estaban en una celda, y luego se volvieron “más agresivos y gritaban y amenazaban con entrar en la celda”, escribió Blankenship.

Cuando un detenido se acercó a un guardia, recibió un puñetazo en la cara. Luego, los guardias empezaron a golpear a otros detenidos en la celda. A uno de los clientes de Blankenship le dieron un puñetazo en el ojo derecho, lo arrojaron al suelo y varios guardias lo golpearon. Le dieron patadas en la cabeza y se lesionó el hombro y el brazo. Un guardia le puso la rodilla en el cuello mientras lo inmovilizaba, según la declaración de la abogada, que incluía una foto tomada durante una videollamada casi una semana después en la que se ve al detenido con el ojo amoratado.

“Los agentes golpearon a varias personas durante este incidente y le rompieron la muñeca a otro detenido”, escribió Blankenship. El detenido al que le rompieron la muñeca no es uno de sus clientes.

El servicio telefónico se restableció al día siguiente sin ninguna explicación de por qué se había cortado.

El Departamento de Gestión de Emergencias de Florida no respondió a las preguntas sobre el incidente enviadas el miércoles por correo electrónico.

La declaración de Blankenship se incluyó en una presentación judicial donde se acusa a funcionarios estatales y federales de no cumplir con una orden judicial preliminar emitida el mes pasado por una jueza federal en la que se ordena a los responsables del centro de detención que proporcionen acceso a llamadas legales salientes oportunas, gratuitas, confidenciales, no supervisadas y no grabadas. La jueza de distrito Sheri Polster Chappell, de Fort Myers, Florida, también indicó que los responsables del centro deben proporcionar al menos un teléfono operativo por cada 25 personas retenidas en el lugar.

La orden de la jueza se emitió en respuesta a una demanda en la que se denuncian violaciones de los derechos de los detenidos amparados por la Primera Enmienda.

Funcionarios estatales han negado que restrinjan el acceso de los detenidos a sus abogados y mencionaron razones de seguridad y de personal para explicar cualquier dificultad. Funcionarios federales, que también figuran como demandados, negaron que se hubieran vulnerado los derechos de los detenidos consagrados en la Primera Enmienda. Funcionarios estatales presentaron la semana pasada un aviso de que planean apelar la orden de la jueza.

El centro de los Everglades fue construido el verano pasado por la administración del gobernador republicano Ron DeSantis en una remota pista de aterrizaje para respaldar las políticas migratorias del presidente Donald Trump. Florida también construyó un segundo centro de detención de inmigración en el norte de Florida.

Durante una visita al centro de detención realizada la semana pasada, la representante demócrata de Florida Debbie Wasserman Schultz dijo que no le dieron la oportunidad de hablar con los detenidos. Describió las condiciones en el centro de detención como “inhumanas”.

“La forma en que se aloja a los detenidos es cruel e innecesaria”, afirmó la congresista.

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