EE.UU. está al borde de perder su estatus de eliminación del sarampión

Publicado: 20 ene 2026, 17:00 GMT-8|Actualizado: hace 12 horas
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Ha pasado un año desde que comenzó un brote de sarampión en el oeste de Texas, y las autoridades sanitarias internacionales dicen que planean reunirse en abril para determinar si Estados Unidos ha perdido su designación de libre de sarampión.

Los expertos temen que el virus haya recuperado terreno y que Estados Unidos pueda pronto seguir a Canadá en perder el logro de haberlo eliminado.

La reevaluación es en gran medida simbólica y depende de si una sola cadena de sarampión se ha propagado sin interrupción dentro de Estados Unidos durante al menos 12 meses.

Científicos de salud pública de todo el país investigan si el ahora finalizado brote de Texas está vinculado a los brotes activos en Utah, Arizona y Carolina del Sur. Pero los médicos y científicos dicen que Estados Unidos, y América del Norte en general, tiene un problema con el sarampión, independientemente de la decisión.

“Es realmente una cuestión de semántica”, dijo el doctor Jonathan Temte, un médico general de Wisconsin que ayudó a certificar que Estados Unidos estaba libre de sarampión en el 2000. “La conclusión es que las condiciones son suficientes para permitir que ocurran tantos casos. Y eso nos lleva a restar importancia a una vacuna segura y efectiva”.

El año pasado, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) confirmaron 2,144 casos de sarampión en 44 estados, la cifra más alta desde 1991, y casi 50 brotes separados.

El problema se ha gestado por años, ya que menos niños reciben vacunas de rutina debido a exenciones gestionadas por los padres, problemas de acceso a la atención médica y desinformación desenfrenada. Más recientemente, los funcionarios de salud del gobierno de Trump han cuestionado y sembrado dudas sobre la seguridad de las vacunas, al tiempo que han recortado fondos para las tareas locales de mejora de las tasas de vacunación.

“Lo más importante que podemos hacer es asegurarnos de que las personas que no están vacunadas se vacunen”, dijo Jennifer Nuzzo, directora del Centro de Pandemias de la Universidad de Brown. “No hemos emitido un mensaje lo suficientemente claro sobre eso”.

ARCHIVO - Personal del departamento de salud entra en la clínica contra el sarampión del...
ARCHIVO - Personal del departamento de salud entra en la clínica contra el sarampión del Departamento de Salud del condado de Andrews, Texas, con dosis de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola, el martes 8 de abril de 2025. (AP Foto/Annie Rice/Archivo)(Annie Rice | AP)

Un portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos dijo el jueves que el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. ha enfatizado consistentemente que las vacunas son la mejor manera de prevenir el sarampión, agregando que los CDC responden a los brotes y trabajan para aumentar las tasas de vacunación.

En una sesión informativa el martes, los funcionarios del departamento dijeron que aún no tienen evidencia de que una sola cadena de sarampión se haya propagado durante un año.

Pero el subdirector principal de los CDC dijo que consideraría la pérdida del estatus de eliminación como el “costo de hacer negocios” a nivel global.

“Tenemos estas comunidades que eligen no vacunarse”, dijo el doctor Ralph Abraham. “Esa es su libertad personal”.

El sarampión encuentra a los no vacunados

Hay poco margen de error al intentar detener el sarampión. El virus es uno de los más contagiosos, e infecta a nueve de cada 10 personas no vacunadas que se ven expuestas. La protección a nivel comunitario requiere una tasa de vacunación del 95%. La tasa actual a nivel nacional es del 92,5%, según datos de los CDC, pero muchas comunidades están muy por debajo de eso.

El paciente en el primer caso conocido de Texas desarrolló el característico sarpullido el 20 de enero de 2025, según datos del departamento de salud estatal.

A partir de ahí, el brote explotó. Oficialmente, 762 personas se enfermaron, la mayoría de ellas en el condado rural de Gaines, y dos niños murieron. Muchas más se enfermaron y nunca fueron diagnosticadas: 182 casos potenciales de sarampión entre niños en el condado de Gaines no fueron confirmados tan sólo en marzo de 2025, dijeron funcionarios de salud estatales, un posible subregistro del 44% en ese condado.

Sin embargo, estas brechas de datos son comunes, lo que hace especialmente difícil rastrear los brotes. Muchas personas que viven en comunidades donde el virus se está propagando enfrentan barreras de atención médica y desconfían del gobierno.

El rastreo de contactos de tantos casos también es costoso, dijo el científico conductual Noel Brewer, quien preside el comité de Estados Unidos que finalizará los datos para los funcionarios de salud internacionales. La investigación muestra que un solo caso de sarampión puede costar a los departamentos de salud pública decenas de miles de dólares.

Los datos de los CDC sobre el sarampión siguen siendo de los mejores del mundo, dijo Brewer, pero “Estados Unidos ha cambiado su inversión en salud pública, por lo que somos menos capaces de hacer el seguimiento de casos que solíamos hacer”.

La secuenciación genética puede llenar algunas brechas.

Los científicos han confirmado la misma cepa de sarampión en Texas, Nuevo México, Utah, Arizona, Carolina del Sur, Canadá, México y otras regiones de América del Norte, dijo Sebastian Oliel, un portavoz de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que tomará la decisión final sobre la eliminación del sarampión en Estados Unidos en una reunión el 13 de abril.

Pero eso no siempre es suficiente para decir que los brotes están conectados. Genéticamente, el virus del sarampión no cambia tan a menudo como, por ejemplo, la gripe.

“Dentro de un brote, todos van a parecer iguales”, señaló Justin Lessler, un investigador de enfermedades de la Universidad de Carolina del Norte.

La pregunta clave puede entonces ser cómo los expertos de la OPS navegarán las brechas de datos finales, indicó el doctor Andrew Pavia, un médico de Utah y consultor de larga data de los CDC.

“Mi mejor suposición es que perderemos el estatus de eliminación”, dijo Pavia. “Los argumentos para descartar que se trate de una transmisión continua es endebles, y creo que es probable que se inclinen por declarar una pérdida del estatus de eliminación”.

Oliel comentó que cuando hay un caso de origen desconocido en un país con propagación local continua, “el enfoque más conservador es considerar el caso como parte de la transmisión nacional existente”.

México también está bajo revisión

La OPS revisará el estatus de libre de sarampión de México junto con el de Estados Unidos, señaló Oliel. El brote más grande de ese país tiene raíces en Texas. Comenzó cuando un niño de 8 años del estado de Chihuahua se enfermó después de visitar a su familia en Seminole, Texas. Desde febrero pasado, 6,000 personas se han enfermado en México, y 21 han muerto en el estado de Chihuahua.

Pero bajo la definición de eliminación de la OPS, las fronteras importan. Si, por ejemplo, la cadena de sarampión que comenzó en Estados Unidos se propagó a México y luego regresó a Estados Unidos de nuevo, se consideraría una nueva cadena, dijeron los expertos. Aun así, muchos expertos consideran que ese estándar está desactualizado.

Lo que está claro es que el sarampión encontró un terreno fértil en Estados Unidos en 2025, infiltrándose en escuelas y guarderías, iglesias, salas de espera de hospitales y un centro de detención. Nuevo México registró 100 casos y un adulto murió. Los funcionarios de Kansas pasaron siete meses tratando de controlar un brote que enfermó a casi 90 personas en 10 condados. Ohio confirmó 40 casos. Montana, Dakota del Norte y Wisconsin tuvieron cada uno 36.

Ahora, más de 800 personas se han enfermado en Utah, Arizona y Carolina del Sur desde finales del verano, sin un final a la vista.

“2025 fue el año del sarampión”, dijo Brewer. “¿Será 2026 el año de aumento o disminución de casos de sarampión? ¿Empeora o mejora? Nadie sabe la respuesta”.